Situada a sólo 9 kilómetros de Jerez, enclavada en un privilegiado alto del Pago de Añina, rodeada de viña, disfruta de unas magníficas vistas sobre la extensa campiña jerezana y las incomparables puestas de sol a las que Steven Spielberg diera fama en su película el Impero del Sol.

Cuenta con dos extensos salones con capacidad para 400 personas, patio de 1500 m2, románticos jardines y amplio parking.